Es crucial saber que no todos los incendios son iguales. La clasificación de los fuegos determina el tipo de extintor o sistema adecuado para combatirlo. Los seis tipos de fuegos son:
Clase A: Fuegos de materiales sólidos comunes (madera, papel, tela)
- Prevención: Mantén materiales inflamables lejos de fuentes de calor.
- Extinción: Usa agua o un extintor de Clase A.
Clase B: Fuegos de líquidos inflamables (aceite, gasolina, pintura)
- Prevención: Evita derrames de líquidos inflamables y almacénalos en lugares seguros.
- Extinción: No uses agua. Usa espuma, polvo químico seco o dióxido de carbono (CO2).
Clase C: Fuegos eléctricos
- Prevención: Revisa regularmente las instalaciones eléctricas para evitar cortocircuitos.
- Extinción: Usa extintores de polvo seco o CO2. Nunca uses agua.
Clase D: Fuegos de metales combustibles (magnesio, sodio, titanio)
- Prevención: Mantén los metales combustibles en un ambiente controlado.
- Extinción: Usa un extintor específico para metales.
Clase K: Fuegos de aceites y grasas de cocina
- Prevención: Controla el uso de aceites y mantén los extractores de aire limpios.
- Extinción: Usa extintores Clase K con agentes químicos húmedos.
Fuegos eléctricos y especiales (alta tecnología, baterías de litio)
- Prevención: Monitorea el sobrecalentamiento de equipos eléctricos y estaciones de carga.
- Extinción: Extintores de CO2 o polvo seco.

